La Serranía de Cuenca es uno de los parque naturales más extensos de España y de Europa.
Impacto y beneficio socio-medioambiental
El 20 de marzo de 2007 se publicó la ley 5/2007 de 8-3-2007 DOCM nº60 de declaración del Parque Natural de la Serranía de Cuenca.
De la misma manera, esta ley afectó a la contribución de ayudas adicionales en los municipios afectados por el nuevo Parque Natural de la Serranía.
De esta manera, numerosos vecinos de todos los pueblos inmersos parcialmente en el paque natural se han beneficiado de sustanciosas ayudas que han contribuído a la mejora de las viviendas.
Varios pueblos cercanos, que no forman parte del Parque Natural, han demandado a la junta de Castilla la Mancha su inclusión en el mismo. Por el momento sus peticiones no han tenido éxito.
Dejando a parte el impacto económico de la inclusión del Parque Natural, podemos fijarnos en la positiva repercusión de la protección de la naturaleza de los distintos territorios que abarca. La riqueza medioambiental de toda la zona protegida en cuanto a flora, geología y fauna se encuentra con una protección adicional a la ya existente. Es evidente que sería irracional negar la proteción de la naturaleza en los tiempos que corren y los beneficios que esta ley aporta al conjunto medioambiental de toda la zona.
Los temas más problematicos que preocupaban a la sociedad de nuestro municipio se han aclarado ante la confusión desatada en su día, como por ejemplo en la tocante a la continuidad de la actividad cinegética sostenible o en como afectaba dicha declaración a los terrenos privados inmersos en las zonas protegidas. La realidad demuestra que en todos los municipios afectados por el Parque Natural, la vida se desarrolla exactamente igual que antes, y con algún dinero extra para arreglar las casas, lo cual ha apaciguado significativamente la erronea percepción inicial en cuanto al Parque Natural que una mayoría de vecinos tenían.
Unos cuantos aspectos que se necesitan mejorar en el Parque Natural
La necesidad de protección de la naturaleza es algo indudable en los tiempos que corren. La sociedad conquense, y los habitantes de sus pueblos han preservado siglos y siglos sus recursos naturales mimando y protegiendo sus tierras montes y bosques.
Es indudable, de que el conjunto de los ciudadanos que viven o residen aunque solo sea temporalmente en los pueblos serranos, como esencia racional del ser humano, sienten la necesidad innata de proteger un bien tan importante como la misma naturaleza.
A pesar de ello, tanto los métodos de protección propios, como los sistemas adicionales de protección de la naturaleza incluídos, por ejemplo, en la legislación de un parque natural, en diversas ocasiones son escasos o inexistentes o no funcionan como deben.
Agilización y aumento de ayudas por pérdidas ocasionadas por animales en cultivos, más subvenciones al sector ganadero ovino o de otros tipos, y agrícola, para que cuenten con una mayor protección.
Los incendios
Existen varios ejemplos, entre ellos, el más reciente, los desgraciados incendios forestales acontecidos el pasado verano en Uña y Poyatos, un mal, muchas veces evitable o al menos con una repercusión mínima, si existiera una mayor vigilancia y mejores accesos para los vehiculos de bomberos en las pistas forestales. A pesar de ello, cada año el esfuerzo de las administraciones públicas es notorio, aunque siempre se puede mejorar.
Los dos incendios de la Serranía de Cuenca se declararon el 21 de julio de 2009. El de Poyatos se extendió a una superficie quemada de 1.800 ha, 597 pertenecen al Parque Natural de la Serranía de Cuenca, afectando tanto a montes públicos como privados. El de Majadas ha supuesto 1.780 hectáreas, todas ellas dentro del Parque Natural y afectando únicamente a montes públicos. En ambos incendios las masas eran fundamentalmente pinares de pino laricio (Pinus nigra) y, en menor medida, pino silvestre (Pinus sylvestris). En la zona de Poyatos también se vieron afectados quejigos mezclados en el pinar.
La deforestación artificial continúa
Dejando a un lado los incendios y su prevención, cabe destacar de manera especial el proceso de deforestación al que se encuentran constantemente sometidas las masas forestales de bosques y pinares anexos a zonas de cultivo. Y es que tener unos cuantos metros cuadrados más para cultivar sigue siendo una tentación de la que pocos se privan en toda España. Desgraciadamente, no siempre las autoridades se dan cuenta o actuan.
A pesar de las legislaciones y vigilancia, los bosques continuan menguando enmascaradamente y poco a poco y desgraciadamente no hay que irse lejos para darse cuenta.
Es necesario mencionar que no es un hecho aislado, y que desgraciadamente, esto sucede presuntamente, en todos o la mayor parte de los municipios con zonas de monte privado (en mayor o menor medida, sin excepción) que poseen campos de cultivo anexos a zonas de bosque y pinos en toda España.
Procedimiento que se sigue para deforestar, y que puede observarse muy a menudo si te fijas, en toda España.
Algunos presuntos propietarios con terrenos de cultivo y parte de terrenos de bosque, limpian inicialmente los arbustos y monte bajo con ayuda de maquinaria agricola; seguidamente realizan una amplia zanja monte adentro que delimitará la nueva zona de cultivo arrebatada al bosque, de manera que resulte más facil allanar el terreno en caso de que haya cierta pendiente. Después se talan parcialmente los árboles de la zona a expoliar de bosque, de manera que no resulte muy impactante visualmente la tala ilegal, se continua labrando el suelo para evitar el brote de arbustos. Finalmente se procede a talar poco a poco, a ser posible sin que se note mucho, el resto de árboles que queden en lo que será la nueva ampliación del campo de cultivo en detrimento de la masa forestal que acabamos de hacer desaparecer ilegalmente. Generalmente se extraen las raíces y los tocones de los pinos o chaparros talados presuntamente ilegalmente para evitar dejar pruebas del presunto delito y evitar que no molesten para el cultivo de la zona expoliada al monte.
Las nuevas tecnologias como las imágenes de satélite, permiten apreciar estas actuaciones de manera más evidente. Mediante la herramienta informática SIGPAC del ministerio, o comparando imágenes por satélite de hace unos años hasta ahora, desde nuestros ordenadores se puede observar el macabro proceso de deforestación en muchos municipios de toda España, "sin salir fuera y mirando en casa".
Los acuíferos y los pozos junto a los rios, una cuestión a debate
Es una creencia común que el agua subterránea llena cavidades y circula por galerías. Sin embargo, no siempre es así, pues puede encontrarse ocupando los intersticios (poros y grietas) del suelo, del sustrato rocoso o del sedimento sin consolidar, los cuales la contienen como una esponja. La única excepción significativa, la ofrecen las rocas solubles como las calizas y los yesos, presentes junto al la Boca dela Hoz del río Trabaque en Arcos de la sierra, susceptibles de sufrir el proceso llamado karstificación, en el que el agua excava simas (como podemos observar a la izquierda antes de la boca de la Hoz), cavernas y otras vías de circulación.
Estos acuíferos pueden utilizarse como en el caso de nuestro pueblo, para aprovecharlos como pozos para agua potable. El problema llega cuando existe un río a pocos metros, en este caso el Trabaque.
El aumento de la desecación del río en determinadas épocas puede llegar a ser consecuencia directa de la explotación artificial de estos acuíferos, en los que muchas veces el agua del río de filtra en el subsuelo produciendo su desecación en superficie. Si vaciamos los acuíferos subterraneos junto a un río, el agua en superficie tiende a filtrarse de manera más acusada que lo normal. Este hecho unido a la disminución de la humedad producida por el aumento de la visible deforestación artificial y presuntamente intecionada de los montes anexos, provoca que en determinadas épocas el río se deseque practicamente en su totalidad. De esta manera el caudal del río Trabaque depende en mayor medida actualmete de las lluvias y de la nieve, pareciendose más a un torrente que a un río.
Es evidente que un pueblo debe tener agua potable, la cuestión es el precio que la naturaleza debe pagar por ello.
22 mar 2010
Parque Natural de la Serranía de Cuenca: 3 años
Etiquetas: CIUDAD DE CUENCA, MUNICIPALES, NUESTRA WEB¡Comparte este artículo!
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3 comentarios:
Es la mejor síntesis de la realidad del parque natural que he leido nunca
por una vez veo que existe la autocritica y eso es de agradecer
los vecinos que no querian parque natural eran la mayoria del pueblo y eran la gente que havivido durante toda su vida los que han cuidado esos montes de generacion en generacion.
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