Heather llegó al cine por casualidad. Tuvo una época dorada tras rodar la terrorífica Poltergeist pero poco meses después de grabar la tercera entrega de la saga, la maldición que pesaba sobre la película cayó sobre ella.JoBeth Williams (Diane, la madre, en la película) reveló que los esqueletos utilizados en el filme eran reales, y esto podría haber causado la ira de los espíritus. Craig Reardon, artista en efectos especiales que trabajó en la película, comentó que era más barato trabajar con esqueletos reales que comprar los falsos de plástico.
Algunos creen que se trata de una película maldita. Esta leyenda urbana se basa en los siguientes hechos:
- Heather O'Rourke, Carol Anne en la saga, falleció con 12 años de una obstrucción intestinal.
- Dominique Dunne, Dana (la hermana mayor), murió al ser estrangulada por su pareja.
- Julian Beck, el reverendo Kane en la segunda parte, murió en 1985 por un cáncer de estómago, poco después de terminar el rodaje.
- Will Sampson, que interpretó a un brujo llamado Taylor en la segunda parte, y que afirmaba ser chamán en la vida real, murió en 1987 por complicaciones en un transplante de corazón y pulmón.
En total murieron cuatro protagonistas en las tres partes.
Así comenzó...
Una mañana Spielberg se encontraba en una comisaría y nada más ver a Heather se quedó totalmente petrificado al ver a la niña, quien a la postre sería la actriz pequeña más famosa de los 80. No lo dudó ni un instante y la invitó a participar en el casting para el papel de Carol Anne Freeling. Sabéis cuáles fueron las primeras palabras que la niña le dijo a Steven Spielberg?…
“no se me permite hablar con extraños”
El director oficial de la película fue Tobe Hooper, aunque nunca se ha negado que, Spielberg era el que movía los hilos. Heather realizó las pruebas del casting, y en una de las primeras que se le realizaron la niña reaccionó con sonrisas en vez de con terror, y esto llevó a Hooper a desestimar a ella para el papel en Poltergeist. Sin embargo Spielberg había visto algo en aquella niña que le quitaba el sueño, él sabía desde el primer día que la conoció que Heather era sin duda la candidata perfecta…
Steven Spielberg en su empeño de contratar a Heather, fue a buscarla a su casa personalmente y después de hablar con sus padres, le leyó unas historias de terror con el fín de conseguir ver el rostro de miedo de la pequeña, finalmente lo consiguió y Heather comenzó a llorar y puso la cara que el director estadounidense buscaba para el casting, Heather fue contratada…
Ya en pleno rodaje de Poltergeist, Heather O´Rourke no se cansaba de comentar;
“tengo miedo a las películas de terror, nunca he visto una”.
Lo más sorprendente de toda esta historia, es que sus compañeros de rodaje se quedaban alucinados al ver a la niña tan tranquila y recordando su guión a la perfección, mientras todos ellos estaban nerviosos día tras día y tenían que estudiar sus guiones en repetidas veces para aprendérselo, era toda una estrella con solo 5 añitos…
Una vez acabó su interpretación en Poltergeist y con el éxito totalmente conseguido, Heather comenzó nuevas aventuras apareciendo sobre todo en series televisivas famosas de la época.
Después de este paso por dichas series, Heather se puso de nuevo “el traje de Carol Anne Freeling” y se embarcó en la grabación de Poltergeist II, película que fue claramente aprovechada por los directores para embolsarse unos dólares después del éxito abrumador de la primera entrega.
Fue durante la grabación de Poltergeist III cuando Heather comenzó a sufrir sus primeros síntomas de una enfermedad que supuestamente padecía de nacimiento, La enfermedad de Crohn.
La grabación de Poltergeist III se llevó a cabo entre los meses de abril y junio de 1987, en Chicago, aunque los primeros síntomas, no fueron exactamente durante la grabación de la película sino un poco antes.
Según cuenta la madre de Heather, el primer síntoma vino en enero de 1987, mientras Heather estaba en una casita en Big Bear (Los Ángeles), por cierto casa que fue pagada con el dinero ganado por Heather en Poltergeist.
Un día a Heather se le comenzaron a hinchar los pies y la evidente preocupación de su madre la llevaron de nuevo de vuelta al hospital de San Diego, para en esta ocasión quedarse ingresada por unos días para someterla a pruebas y poder así saber la procedencia de estos síntomas…
Estas pruebas realizadas a Heather parecía que habían dado sus frutos, ya que los médicos detectaron una especie de gérmen o parásito que la niña tenía en sus intestinos, para esto le recetaron un medicamento llamado flagyl. Una vez la medicina hizo su efecto sobre el organismo de Heather, de nuevo su madre la llevó a realizar un seguimiento al hospital ya que la grabación de Poltergeist III estaba a punto de comenzar y Kathleen quería por todos los medios, asegurar que su hija no iba a tener problemas con el esfuerzo evidente que tendría al grabar la película. Finalmente el parásito desapareció pero no obstante los médicos vieron una inflamación en su interior y decidieron recetarle cortisona y sulfato, y le fue diagnosticada oficialmente la enfermedad de Crohn.
Todo parecía ser una tontería sin más importancia, pero lamentablemente Heather tenía algo mucho más grave que con el paso de las semanas se agravaría
Como comprobareis en Poltergeist III, la imagen de Heather estaba ya muy cambiada, y con la carita muy inflamada por la medicación que tomaba, que por cierto esto la acomplejaba mucho a la pobrecita ya que ella misma decía “tengo cuello de ardilla”.
Una vez finalizado el rodaje de la película en Chicago, y durante la misma sin síntomas aparentes de nada raro, Heather y su familia se fueron a realizar lo que Kathleen llamó como “las vacaciones de su vida” refiriéndose a Heather, ya que para celebrar el fin de rodaje se fueron a Disneylandia.
Heather y su familia se mudaron de Big Bear a Lakeside en California por recomendación médica, ya que estos decían que en Big Bear (zona montañosa), había más posibilidades de contraer parásitos y otros… hasta el día 31 de enero de 1988 no hubo ningún signo de alarma, pero la mañana del 1 de febrero de ese mismo año, pasó algo que nadie se lo podía llegar a imaginar…
Cierto es que durante el día 31, Heather estuvo vomitando pero su madre le suministró la famosa bebida isotónica Gatorade, que como todos sabemos es buena para los problemas gastrointestinales.
El día 1 de febrero de 1988, Heather se levantó como cada mañana y se comenzó a preparar el desayuno para ir al colegio. Cuando Heather se dispuso a comer sus tostadas (su plato favorito), la niña comenzó a sentirse mal y a decir repetidamente “No puedo tragar”. Heather comenzó a respirar muy rápidamente y sin control, mientras sus dedos se ponían de color azul y su estómago se comenzaba a hinchar mostrando claramente que su maldita enfermedad ya estaba dándose a ver sin escrúpulos y sin piedad. Kathleen llamó al médico de urgencias y éste le comentó que llevara a la niña urgentemente al hospital, en ese preciso instante Heather perdió el conocimiento y cayó al suelo.
Las asistencias de paramédicos se personaron en la casa de Heather, y ella recuperó por un momento la consciencia, había sufrido un shock séptico…
De camino al hospital, madre e hija tuvieron tiempo de decirse unas palabras que serían lamentablemente las últimas, fueron las siguientes;
Kathleen le dijo a su hija -- “Te quiero”
Heather contestó - “Yo también te quiero mamá”
Solo 10 minutos después de estas palabras, Heather O´Rourke sufrió un paro cardíaco, y en pleno viaje en la ambulancia los médicos la intentaron reanimar, aunque como comentó la jefa de enfermería del hospital posteriormente “Heather llegó al hospital técnicamente muerta”.
Los médicos lograron reanimarla, aunque sus pupilas estaban dilatadas señal inequívoca de que habría sufrido daños cerebrales en caso de supervivencia. La trasladaron en helicóptero al hospital infantil de San Diego en estado muy crítico. Fue al llegar a la sala de operaciones de dicho hospital, cuando los cirujanos sospecharon de que los intestinos de Heather podrían estar obstruídos, y así fue…
Lograron corregir el problema que Heather tenía, pero desgraciadamente llegaron tarde…
Heather Michele O´Rourke “la niña de Poltergeist” murió el 1 de febrero de 1988 a las 14:43 horas, a los 12 años de edad, víctima de una obstrucción intestinal probablemente por un defecto de nacimiento. Aquel día muchísimos fans de la actriz (entre los que me incluyo) vivieron una auténtica pesadilla. Como si de una mismísima broma pesada se tratara, la muerte la vino a buscar como a Carol Anne, su personaje interpretado en Poltergeist.
Al final de Poltergeist III cuando sale toda la familia abrazando a la niña, ya no era Heather la que interpretaba a Carol Anne sino una doble. Heather llegó a grabar toda la película incluída la escena final, pero a los productores no les gustó como había quedado el final y por la evidente ausencia de Heather que ya había muerto, se contrató a una niña que hizo de doble.






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