Juan Planes es un coach optimista de origen valenciano (Massamagrell) que asegura que ayuda a sacar el potencial de los que asisten a sus seminarios. Ha escrito tres libros sobre el éxito y la felicidad, e imparte en varias ciudades el seminario 'Desata tu potencial'.
Es dueño de la cadena Pollos Planes y de la cadena de restaurantes El Don Juan en Valencia.
En sus seminarios, además, se pisan brasas ardiendo sin que la persona se queme, si se encuentra psicologicamente preparada como él indica.
Propone que los empleados en las empresas sean más productivos trabajando menos tiempo, porque las jornadas de trabajo eternas no son más productivas. No hay una cultura de pagar por resultados, sino por tiempo. Parece que si te quedas un ratito más eres mejor trabajador. Medimos más el tiempo que los resultados, a su juicio.
En sus seminarios, además, se pisan brasas ardiendo sin que la persona se queme, si se encuentra psicologicamente preparada como él indica.
Propone que los empleados en las empresas sean más productivos trabajando menos tiempo, porque las jornadas de trabajo eternas no son más productivas. No hay una cultura de pagar por resultados, sino por tiempo. Parece que si te quedas un ratito más eres mejor trabajador. Medimos más el tiempo que los resultados, a su juicio.
-Algunos necesitan que les recuerden que son capaces de vivir una vida mejor y otros escuchan por primera vez que tienen la capacidad de alcanzar cualquier cosa que otra persona haya alcanzado. Lo que queremos es desatar el potencial para sacar lo mejor que llevamos dentro.
-¿Tenemos todos un potencial que desatar?
-El genio, la persona feliz y el campeón no nacen, se hacen. Los taxistas de Londres tienen el hipocampo más desarrollado que la media porque han desarrollado la capacidad de orientarse. Nacemos con un cerebro que solo sabe hacer funciones automáticas, como respirar y digerir, y el resto lo aprendemos.
-Asegura que riéndonos aprendemos mejor. ¿Nos tomamos la vida demasiado en serio?
-Las emociones tienen mucha influencia en nuestro rendimiento. Hay investigaciones que demuestran que después de ver un programa de humor, la capacidad de memorizar y de encontrar soluciones creativas es mayor. Tiene ventajas para el rendimiento, pero también para las relaciones porque la gente quiere estar con personas alegres. La emoción se contagia.
-¿Es la felicidad el objetivo máximo a alcanzar?
-Sí. Ser feliz es el mejor camino al éxito personal y profesional. Las personas felices permanecen más tiempo casadas, tienen más y mejores amigos, son mejores profesionales, más creativos, tienen mejor salud... Ser feliz no es solo una bendición para el que es feliz, sino también para las personas que le rodean.
-¿Qué es el éxito?
-El éxito es alcanzar los objetivos que te propongas. La sociedad califica como exitosa a los que destacan en algo. Para mí, el éxito verdadero es que lo que te propongas conseguir te haga feliz, tener la sabiduría de saber elegir los objetivos. Aunque deberíamos ser felices sin ningún motivo. El mero hecho de levantarte, de que salga el sol, tener amigos... el hecho de vivir debería ser gozoso en sí mismo.
-Asegura que en el seminario se aprenden las claves para adquirir nuevos conocimientos. ¿Qué hacemos mal en el colegio y en la universidad?
-La inteligencia emocional se ha demostrado esencial para llevar una vida más satisfactoria y para la eficacia profesional, y en el colegio no se enseña. Tampoco se enseña nada sobre cómo manejar las finanzas. Estoy convencido de que si hubiera más cultura económica en el país, mucha gente no hubiera firmado las cosas que ha firmado con los bancos, ni se hubiera embarcado en inversiones que claramente eran especulativas.
-¿Algún consejo para paliar la crisis?
-Lo que hay que hacer es no rendirse. Siempre digo que si estamos donde estamos es porque lo hemos provocado colectivamente. Hemos basado el crecimiento de un país en la especulación. Al final uno recoge lo que siembra, por eso hay que sembrar otras cosas.
-Enseña también a gestionar el tiempo y ser más productivo. ¿Es este el principal problema del sistema empresarial español?
-Yo creo que sí. Las jornadas de trabajo son eternas, pero no son productivas. No hay una cultura de pagar por resultados, sino por tiempo. Parece que si te quedas un ratito más eres mejor trabajador. Medimos más el tiempo que los resultados.





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